El placer de todo cocinillas está en conseguir hacer platos y recetas que nunca antes habías imaginado que fueran a salirte. En mi caso, mi deseo desde que empecé a moverme en los fogones fue el saber hacer pan. Los primero, lógicamente, fueron un desastre, pero poco a poco y con la ayuda de libros como Pan Casero de Ibán Yarza, la panificadora (que siempre está ahí para sacarte de un apuro) e internet, he conseguido hacer panes la mar de ricos.
Si eres una persona a la que le asusta todo el tema de masas madre, fermentos y demás, la receta de hoy es para ti: pan de pita integral. Un pan rápido, muy sabroso y súper polivalente; te puede servir para untar hummus (o cualquier salsa del trío de untables que publiqué hace unos días), rellenarlo de lo que quieras, ponerle encima lo que quieras y pegarle un calentón en el horno…
Cómo preparar el pan de pita integral
La receta original es del libro que he dicho anteriormente, salvo que la he adaptado haciendo que sea prácticamente integral al 100% y que no le he puesto azúcar. Puedes poner la harina que más te guste, teniendo en cuenta la hidratación: cuanto más integral, más agua pedirá. Lo que si que es algo obligado es que vas a tener que poner el horno a tope. Es un pan rápido que pide calor de golpe. Es ese mismo golpe de calor lo que hace que se hinchen y se queden huecos por dentro, además de cocinarlos de manera extra rápida.
Ingredientes (para más 11 pitas de 60gr)
- 325gr de harina panificable integral (yo uso las harinas de El Amasadero)
- 75gr de harina panificable
- 250gr de agua
- 5gr de sal
- 5gr de levadura fresca (1,5gr si es seca)
Elaboración
- Mezcla todos los ingredientes hasta conseguir una masa pastosa que se pegue un poco en las manos, pero no en exceso.
- Deja que repose 15 minutos.
- Una vez pasado este tiempo, amásala en la mesa plegándola sobre sí misma y haciéndola rodar. Hazlo durante más o menos 5 minutos.
- Deja que repose más o menos media hora.
- Precalienta el horno a 250ºC y pon una bandeja metálica en el fondo, abajo del todo.
- Cuando ya haya reposado, haz bolitas de masa. Aquí depende de lo grandes que quieras hacerlas. Personalmente las hago de 60gr, pero si eres un panarras de manual, puedes hacerlas de 80gr)
- Boléalas un poco y estíralas con un rodillo hasta que tengan un grosor de entre 3 y 4mm.
- Vete poniéndolas sobre un papel de horno y deja que fermenten un poco (con un cuarto de hora será suficiente).
- Desliza la hoja de papel de hornear sobre la bandeja de horno. No tardarán en empezar a hincharse.
- Cuando hayan pasado 2 minutos, dales la vuelta y cuécelas 2 minutos más.
- Tan pronto como las saques del horno, tápalas con un paño. De esta manera se mantendrán tiernas.
Mi recomendación es que hagas bastantes y las que no te vayas a comer ese mismo día las congeles. La mejor manera de hacerlo es envolverlas individualmente con film transparente y cuando vayas a comerlas las metas directamente (sin descongelar) en la tostadora. ¡Se quedan de lujo! Como si estuvieran recién hechas pero con el toque crujiente y tostado.
¿Te animas con un pan de pita integral?