¡Hola! En un par de días es mi cumpleaños (31) y me apetecía celebrarlo en el blog compartiendo una receta que me dejo loquísima en la luna de miel: mango sticky rice. Antes de ir a Tailandia había leído sobre él (soy la típica freak que, antes de ir a un destino, se mira todas las comidas típicas que puede haber para tener una experiencia bien completa del sitio visitado) pero nunca lo había probado.
¿Qué es el mango sticky rice?
El mango sticky rice es, como bien dice el nombre, un postre tradicional tailandés de arroz pegajoso con trozos de mango. El arroz se convierte en pegajoso gracias a la mezcla de arroz glutinoso, leche de coco y azúcar. Una bomba vamos, pero es dar una cucharada y ver el paraíso.
Como la receta original es bastante «gocha» por la cantidad de azúcar que tiene, he querido rebajarla bastante y hacerla lo más saludable posible. De todas formas, como este postre es de consumo ocasional, no hay que preocuparse de más. 🙂
Ingredientes
- 200gr de arroz jazmín semi-integral
- 50gr de azúcar
- 1 lata de leche de coco
- 1 mango maduro
- Unos cuantos cacahuetes
- Escamas de coco
Elaboración
- Cuece el arroz según lo que ponga en el envase. Yo utilicé arroz semi-integral vaporizado, que viene en pequeñas bolsitas agujereadas y está listo en 10 minutos.
- En una cazuela, añade el azúcar y la leche de coco y llévalo a ebullición. Una vez hierva, baja a fuego medio y deja que vaya evaporándose un poco hasta tener una salsa más espesa. Te llevará entre 8 y 10 minutos. Si ves que tarda más, ten paciencia, merecerá la pena.
- Vierte en un bol la mitad de la salsa y deja que se enfríe. Sigue cocinando al fuego la otra mitad de la salsa hasta que se quede un poco más densa todavía. Con 5 minutos más será suficiente.
- En el bol de la salsa fría, vierte el arroz cocido y remueve. Se tiene que impregnar bien. Deja que repose 30 minutos.
- Toca emplatar: pela y pica el mango, ponlo en un plato y sírvelo junto al arroz pegajoso. Vierte sobre el arroz un poco de la salsa más densa y esparce unos cuantos cacahuetes y unas escamas de coco por encima. Delicioso.
Es muy importante que el postre os lo comáis ese mismo día, ya que sino el arroz se queda excesivamente amalgamado. Vamos, que se queda un mazacote que no tiene nada que ver con la delicia que es recién hecho.
Espero que la receta te haya gustado y te animes a prepararla. Yo tengo que reconocer que he puesto al mango sticky rice en mi top 3 de postres, junto a la tarta de queso y al helado de pistacho.
¡Feliz día!