Hay veces que pensamos que hay ingredientes que solo se pueden comer de una forma o a una temperatura concreta. En este caso hablo de la berenjena, el brócoli y los garbanzos. Normalmente, la berenjena se come caliente, ya sea salteada, asada, en pisto… El brócoli más de lo mismo: cocido, al vapor, salteado… Y, ¿qué decir de los garbanzos? Por eso quiero enseñarte hoy una receta que rompe con todos esos esquemas: una ensalada de brócoli, berenjena y garbanzos.
Vale que el frío parece que ha venido para quedarse y que ahora apetezca más comer caliente, pero tienes que darle una oportunidad a esta ensalada, te sorprenderá. Además, si quieres puedes comerla caliente; beneficios de estos alimentos tan polivalentes. Y si eso todavía no te convence para hacerla, lo que sí que lo hará será la velocidad con la que la puedes tener preparada: en 8 minutos de microondas. ¿Qué más se puede pedir?
Para cocer la berenjena y el brócoli he utilizado el estuche de vapor de Lékué, un elemento indispensable en mi día a día. Con él cocinas los alimentos sin perder sus propiedades, y en mucho menos tiempo.
Ingredientes (para dos personas)
- 1 berenjena pequeña
- Medio brócoli
- Un bote pequeño de garbanzos cocidos
- Aceite de oliva
- Zumo de limón
- Salsa Worcestershire
- Ajo en polvo
- Pimienta negra
- Sal
Elaboración
- Limpia y corta la berenjena en cubos de 1cm y ponlos en el estuche de vapor con un chorrito de agua. Yo dejo la piel, pero si no te gusta puedes quitarla.
- Mételo en el microondas 8 minutos a máxima potencia.
- Mientras tanto limpia y corta el brócoli en «arbolitos». Cuando el microondas (con la berenjena dentro) llegue a los 5 minutos, es decir, que la berenjena lleve 3 minutos dentro; páralo y mete en el estuche de vapor el brócoli.
- Después de esos 5 minutos deja el estuche de vapor un par de minutos más reposando cerrado. Cuando pase este tiempo quita el agua de dentro del estuche y echa sobre la verdura un poco de sal.
- Deja enfriar la verdura. Si no tienes mucho tiempo puedes refrescarla debajo del grifo, pero lo mejor es que se enfríe poco a poco y luego la metas en el frigorífico.
- Una vez esté todo frío, escurre los garbanzos y lávalos. Échalos sobre el brócoli y la berenjena y resérvalo en el frigorífico hasta que vayas a comerlo.
- Antes de comer prepara el aliño: un chorro de aceite de oliva, zumo de medio limón, unas gotitas de salsa Worcestershire, una pizca de ajo en polvo, sal y pimienta.
- Échalo sobre la ensalada, y ¡a disfrutar!
Esta receta es perfecta para una cena ligera llena de nutrientes. Además, es una manera estupenda de añadir legumbres a nuestro día a día. ¿No te hacen mucha gracia los garbanzos? Puedes sustituirlos con alubias blancas, tofu salteado, lentejas… O si prefieres una versión con proteina animal: salmón o bacalao ahumado, atún o pollo asado.
¿Cómo convertir esta cena en una comida completa? ¡Cereales! Acompaña la ensalada de brócoli, berenjena y garbanzos con quinoa, mijo, arroz integral, incluso pasta integral; tendrás una comida de 10.
Y tú, ¿qué le echarías?
le echaría bacon
: P
😀 Puede que también le quede bien, jeje. Todo es probar 🙂